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Banca abierta: nuevas formas de monetizar los datos financieros
Por Matt Colebourne, director general de Qwist
Con la entrada en vigor de la Segunda Directiva sobre Servicios de Pago (PSD2), la banca abierta ha transformado el panorama financiero europeo. Lo que comenzó como una normativa destinada a impulsar la competencia y proteger a los consumidores se ha convertido rápidamente en un motor global de innovación. Los bancos, las empresas de tecnología financiera y las empresas en general ahora están utilizando el acceso a los datos financieros de manera más estratégica, ya sea para optimizar procesos, diseñar nuevos productos o crear modelos de negocio completamente nuevos.
La PSD2 como punto de partida
La PSD2 marcó el inicio de una nueva era en la Unión Europea. Por primera vez, los bancos tuvieron que otorgar a terceros proveedores acceso estandarizado a la información de las cuentas, pero solo si los clientes daban su consentimiento. Esta idea del «Acceso a la cuenta» (XS2A) sentó las bases para numerosas aplicaciones basadas en datos y abrió la puerta a nuevas cadenas de valor.
Fuera de la UE también surgieron iniciativas de banca abierta —a veces impulsadas por la regulación, otras por el mercado, pero siempre influenciadas por la PSD2—. En Suiza, por ejemplo, los modelos basados en el mercado demuestran cómo las normas voluntarias y los proyectos del sector pueden fomentar tanto la confianza como la innovación.
Independientemente del enfoque —ya sea regulatorio o impulsado por el mercado—, el principio fundamental de la banca abierta es claro: el acceso seguro y estandarizado a los datos financieros genera confianza y sienta las bases para la innovación.
De la materia prima al recurso: los datos financieros impulsan la digitalización
Los datos financieros se consideran cada vez más un recurso esencial para la economía digital. Gracias a la estandarización introducida por la PSD2, estos datos ahora pueden utilizarse a gran escala por primera vez.
Esto tiene importantes repercusiones: las empresas pueden procesar información en tiempo real, tomar decisiones más acertadas basadas en datos y adaptar sus servicios directamente a las necesidades de los clientes.
La banca abierta actúa como catalizador en este sentido. No solo mejora la eficiencia de la banca tradicional, sino que también abre el camino hacia las finanzas abiertas —el siguiente paso, en el que áreas como las inversiones, los seguros y la administración de patrimonio se integran de manera basada en datos—.
Nuevos modelos de monetización: datos con valor
La regulación también ha creado un marco económico para el uso de datos financieros. Quienes utilizan los datos deben pagar por ellos, un principio que, por primera vez, establece reglas claras y recompensa la innovación. En torno al análisis de datos, la evaluación y los servicios personalizados, están surgiendo nuevos modelos de negocio.
Un ejemplo breve: el análisis automatizado de las transacciones de las cuentas permite una evaluación precisa de los riesgos y ayuda a los proveedores de servicios financieros a adaptar sus ofertas, ya sea en el ámbito de los préstamos, los seguros o la planificación patrimonial.
Casos de uso concretos: Dónde funciona hoy la banca abierta
Evaluación crediticia y de riesgo
El uso de datos de cuentas en tiempo real está transformando las evaluaciones de crédito. En lugar de basarse en modelos de calificación obsoletos que utilizan datos desactualizados o limitados, los bancos y las empresas de tecnología financiera ahora pueden acceder a perfiles actualizados de liquidez y gastos. Esto permite realizar evaluaciones más rápidas y precisas tanto de los consumidores como de las pequeñas empresas, lo que abre el acceso a los servicios financieros para grupos de clientes que antes no contaban con una atención adecuada.
Planificación financiera y experiencia del cliente
La banca abierta permite crear ofertas personalizadas de manera dinámica. Los clientes reciben recomendaciones basadas en su comportamiento financiero real; por ejemplo, para préstamos, planes de ahorro o productos de seguros. Al mismo tiempo, esta información ayuda a fortalecer la lealtad de los clientes: cuando las personas reciben soluciones que realmente reflejan su situación, se sienten comprendidas y son más propensas a permanecer con su proveedor.
Prevención del fraude y cumplimiento normativo
Al analizar los patrones de transacciones, es posible detectar actividades inusuales de manera temprana. Por lo tanto, las herramientas de banca abierta ayudan a cumplir de manera efectiva con los requisitos regulatorios, desde la lucha contra el lavado de dinero (AML) hasta la presentación de informes ESG y la verificación estándar de ingresos.
Este mismo enfoque también mejora los controles de identidad: a través de las interfaces de banca abierta, es posible confirmar al instante si el IBAN de un cliente coincide con el nombre que proporcionó. Esto reduce el riesgo de fraude y elimina la necesidad de realizar largos controles manuales. El resultado es un proceso de incorporación más rápido y fluido que combina la seguridad normativa con la facilidad de uso, lo que aumenta tanto la satisfacción como la lealtad de los clientes.
Apoyo a las empresas
Las pequeñas y medianas empresas se benefician especialmente del análisis financiero automatizado. Tareas como la planificación de la liquidez, la gestión del flujo de efectivo y el acceso a financiamiento se vuelven más fáciles gracias al acceso transparente a los datos.
Finanzas integradas y nuevos ecosistemas
Al integrar datos financieros en ecosistemas no bancarios, están surgiendo nuevos modelos de negocio en el ámbito B2B2X. Ya sea en el comercio electrónico, la movilidad o los sectores basados en plataformas, ahora es posible ofrecer servicios financieros exactamente donde se necesitan, de manera fluida y en contexto.
Un ejemplo de finanzas integradas en acción se puede observar en la industria automotriz. Las plataformas como AutoScout24 (que se ha asociado con Qwist) permiten a los usuarios acceder a ofertas de financiamiento de bancos asociados directamente desde la plataforma, sin necesidad de papeleo, en un proceso completamente digital. Al aprovechar los datos de la banca abierta y las API estandarizadas, los servicios financieros se brindan donde aportan mayor valor —en el momento en que se necesitan—, creando una experiencia del cliente más fluida y basada en datos.
Calidad de los datos, interpretación y el factor humano
El simple acceso a los datos no es suficiente. Lo que realmente importa es cómo se interpretan y utilizan esos datos. Es fundamental contar con herramientas y plataformas que no solo recopilen información, sino que también faciliten su comprensión. Los equipos de riesgo, crédito y cumplimiento normativo no necesitan datos sin procesar, sino información clara que les permita tomar decisiones. La calidad de los datos, su categorización y el contexto son factores clave para tomar decisiones acertadas.
Mirando hacia el futuro: las finanzas abiertas en la siguiente etapa
Con la próxima entrada en vigor de la PSD3, la normativa de la UE sobre pagos instantáneos y las iniciativas relacionadas con el Reglamento sobre la economía de datos, el panorama seguirá ampliándose. Las finanzas abiertas abarcarán cada vez más áreas más allá de la banca tradicional, como las inversiones, los seguros y los productos de pensiones. El objetivo sigue siendo claro: mayor transparencia, servicios más personalizados y un sistema financiero más justo y accesible.
La siguiente fase de Open Finance intensifica tanto la promesa como el desafío: los actores financieros deben destacar en la integración de servicios fluidos y basados en datos en cada aspecto de la vida financiera de los clientes, al tiempo que mantienen con diligencia la seguridad, la confianza y el cumplimiento normativo. El alcance cada vez mayor, desde los pagos hasta la gestión patrimonial y los seguros, ofrece oportunidades vitales para la inclusión, llegando a poblaciones y mercados que antes no contaban con estos servicios. Para quienes están a la vanguardia, la gestión responsable de los datos y la comunicación transparente con los clientes serán decisivas, no solo para generar confianza, sino también para destacarse en un panorama cada vez más competitivo y regulado.
La banca abierta ha pasado de ser una iniciativa impulsada por la regulación a convertirse en un auténtico motor de innovación. Las oportunidades para las aplicaciones basadas en datos se están ampliando constantemente, al igual que las exigencias en materia de tecnología, análisis y uso responsable de los datos. Quienes inviertan desde el principio en procesos basados en datos obtendrán ventajas competitivas duraderas, no solo en el sector bancario, sino en cualquier sector en el que los datos financieros puedan marcar la diferencia.